EXPERIMENTACIÓN CON BIOMATERIALES
EXPERIMENTACIÓN CON BIOMATERIALES
La arquitectura contemporánea debe asumir su impacto en el entorno. Cada edificio deja huella. Por eso, necesitamos replantear cómo construimos desde su base más fundamental: la materia. Tradicionalmente, nuestra disciplina ha dependido de procesos extractivos y materiales inertes que agotan los recursos. Ahora, la alternativa pasa por aliarnos con los ciclos naturales. Nuestra investigación arranca con una pregunta directa. ¿Podemos cultivar los materiales con los que construimos? En lugar de extraer y fabricar, exploramos el potencial constructivo de los biomateriales, centrándonos concretamente en el desarrollo de biocompuestos a base de micelio fúngico. El micelio es la red de raíces de los hongos, un aglutinante biológico capaz de transformar residuos orgánicos en un material de altas prestaciones. Su uso no es una simple declaración de intenciones ecológicas, sino una respuesta técnica rigurosa. Este biomaterial nos permite desarrollar sistemas constructivos eficientes, destacando por su enorme potencial para el aislamiento térmico y la biofiltración. Esta línea de trabajo es un proceso continuo y en constante evolución. Lo que comenzó como una primera aproximación técnica durante el Trabajo de Fin de Grado (TFG) se ha consolidado hasta convertirse en el núcleo de una tesis doctoral. El objetivo es trasladar la experimentación material del laboratorio a la realidad del proyecto, buscando desarrollar soluciones circulares y viables que demuestren que trabajar con materia viva es una herramienta de diseño de vanguardia. Esta investigación se construye desde el rigor académico y la experimentación constante. Actualmente se desarrolla dentro del Programa de Doctorado en Arquitectura de la Universidad de Sevilla, en vinculación directa con el grupo de investigación HUM-965.
La arquitectura contemporánea debe asumir su impacto en el entorno. Cada edificio deja huella. Por eso, necesitamos replantear cómo construimos desde su base más fundamental: la materia. Tradicionalmente, nuestra disciplina ha dependido de procesos extractivos y materiales inertes que agotan los recursos. Ahora, la alternativa pasa por aliarnos con los ciclos naturales. Nuestra investigación arranca con una pregunta directa. ¿Podemos cultivar los materiales con los que construimos? En lugar de extraer y fabricar, exploramos el potencial constructivo de los biomateriales, centrándonos concretamente en el desarrollo de biocompuestos a base de micelio fúngico. El micelio es la red de raíces de los hongos, un aglutinante biológico capaz de transformar residuos orgánicos en un material de altas prestaciones. Su uso no es una simple declaración de intenciones ecológicas, sino una respuesta técnica rigurosa. Este biomaterial nos permite desarrollar sistemas constructivos eficientes, destacando por su enorme potencial para el aislamiento térmico y la biofiltración. Esta línea de trabajo es un proceso continuo y en constante evolución. Lo que comenzó como una primera aproximación técnica durante el Trabajo de Fin de Grado (TFG) se ha consolidado hasta convertirse en el núcleo de una tesis doctoral. El objetivo es trasladar la experimentación material del laboratorio a la realidad del proyecto, buscando desarrollar soluciones circulares y viables que demuestren que trabajar con materia viva es una herramienta de diseño de vanguardia. Esta investigación se construye desde el rigor académico y la experimentación constante. Actualmente se desarrolla dentro del Programa de Doctorado en Arquitectura de la Universidad de Sevilla, en vinculación directa con el grupo de investigación HUM-965.
La arquitectura contemporánea debe asumir su impacto en el entorno. Cada edificio deja huella. Por eso, necesitamos replantear cómo construimos desde su base más fundamental: la materia. Tradicionalmente, nuestra disciplina ha dependido de procesos extractivos y materiales inertes que agotan los recursos. Ahora, la alternativa pasa por aliarnos con los ciclos naturales. Nuestra investigación arranca con una pregunta directa. ¿Podemos cultivar los materiales con los que construimos? En lugar de extraer y fabricar, exploramos el potencial constructivo de los biomateriales, centrándonos concretamente en el desarrollo de biocompuestos a base de micelio fúngico. El micelio es la red de raíces de los hongos, un aglutinante biológico capaz de transformar residuos orgánicos en un material de altas prestaciones. Su uso no es una simple declaración de intenciones ecológicas, sino una respuesta técnica rigurosa. Este biomaterial nos permite desarrollar sistemas constructivos eficientes, destacando por su enorme potencial para el aislamiento térmico y la biofiltración. Esta línea de trabajo es un proceso continuo y en constante evolución. Lo que comenzó como una primera aproximación técnica durante el Trabajo de Fin de Grado (TFG) se ha consolidado hasta convertirse en el núcleo de una tesis doctoral. El objetivo es trasladar la experimentación material del laboratorio a la realidad del proyecto, buscando desarrollar soluciones circulares y viables que demuestren que trabajar con materia viva es una herramienta de diseño de vanguardia. Esta investigación se construye desde el rigor académico y la experimentación constante. Actualmente se desarrolla dentro del Programa de Doctorado en Arquitectura de la Universidad de Sevilla, en vinculación directa con el grupo de investigación HUM-965.
Zara Engelen Kellermann
Zara Engelen Kellermann
Zara Engelen Kellermann





























